Proyecto ISLA, un modelo de orientación, formación y dinamización empresarial para la inserción social y laboral
Las políticas de educación y formación pueden incidir muy positivamente en los resultados económicos y sociales, así como en el desarrollo sostenible y la cohesión social.
Hace ya algún tiempo, el 8 de septiembre de 2006, la Comisión de las Comunidades Europeas presentaba al Consejo y al Parlamento Europeo una Comunicación que, bajo el título "Eficiencia y Equidad en los Sistemas Europeos de Educación y Formación", indicaba entre sus líneas la manera de afrontar los desafíos económicos y sociales que se nos avecinaban. No sé si ya por entonces se vislumbraba por parte de los redactores de esta Comunicación el escenario que en estos momentos presenta el mercado laboral en toda Europa, y en concreto el que nos toca vivir en nuestra provincia, pero fue la primera vez que vi reflejado en un análisis, la conversión en indicadores monetarios del esfuerzo educativo y formativo. Especialmente me impactó el siguiente párrafo :
“Las políticas de educación y formación pueden incidir muy positivamente en los resultados económicos y sociales, así como en el desarrollo sostenible y la cohesión social, si bien las desigualdades en materia de educación y formación acarrean enormes costes ocultos que no suelen reflejarse en las cuentas públicas. En Estados Unidos, el coste bruto medio en el curso de la vida de una persona de 18 años que abandona los estudios de enseñanza media se estima en 450.000 dólares estadounidenses (350.000 euros). Esto incluye pérdidas de impuestos sobre la renta, un incremento de la demanda de atención sanitaria y de ayuda pública, y unos mayores índices de criminalidad y delincuencia . En el Reino Unido, si un 1% más de la población activa tuviera titulación de enseñanza media en vez de no poseer ninguna titulación, el beneficio para el país ascendería a unos 665 millones de libras esterlinas anuales merced a la disminución de la criminalidad y el aumento de los ingresos potenciales”.
La Estrategia Europa 2020, referente básico de toda planificación con respecto al mercado de trabajo que se desarrolla en la actualidad, haciéndose eco de esta realidad, expresa claramente que la formación para el empleo es una herramienta útil para salir de la crisis y preparar la economía europea para una nueva década de crecimiento.
Una de sus diez directrices, en concreto la octava, establece que debemos conseguir una población activa cualificada que responda a las necesidades del mercado laboral y promover el aprendizaje permanente.
Volviendo a la anterior comunicación, si convirtiéramos en la actualidad esos 665 millones de libras antes mencionados, nos encontraríamos que son 795.162.000 euros. No hay una cuantificación real de cuál podría ser el beneficio de mejorar la cualificación de la población activa desempleada que desea trabajar en los servicios de proximidad y atención a las personas en la provincia de Cáceres, de forma que puedan obtener un Certificado de Profesionalidad. Seguro que no sería tan grande como los datos aportados para el Reino Unido, pero estoy convencido de que nos sorprendería por lo elevada.
Y a eso precisamente se dedica el proyecto ISLA: a orientar a las personas que desean trabajar en los servicios de proximidad, a mejorar su cualificación y a posibilitar que realicen prácticas en empresas que mejoren su capacidad de inserción laboral, favoreciendo de este modo el aprendizaje permanente y respondiendo a las necesidades del mercado laboral.
La exigencia de formación es más urgente si cabe en los sectores de la población con niveles más bajos de cualificación. Así lo recoge la Estrategia Española de Empleo 2012-2014, que indica que la caída de la ocupación y el crecimiento del desempleo han sido más drásticos en los segmentos de población con menor formación, a pesar de extenderse por todos los niveles educativos
Y éstos son los sectores participantes en el proyecto ISLA. El beneficio personal para todas aquellas personas que han formado parte del proyecto ISLA es evidente, pero en la situación actual interesan sobremanera los datos de inclusión laboral.
En esta publicación, tengo el placer de presentar todos los resultados del proyecto que ahora concluye, así como una descripción de cada uno de sus pilares, y las reflexiones y testimonios de personas que han colaborado en el éxito del proyecto ISLA.
Espero que compartan conmigo la satisfacción por el trabajo realizado, y tengan la seguridad de que la formación y el empleo serán siempre una de nuestras premisas claves en todos los proyectos que iniciemos en el futuro desde el Área de Desarrollo Local y Formación de la Excma. Diputación de Cáceres.


