Es importante que nuestros futuros profesionales sean conscientes de la realidad del sector al que quieren dedicarse

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Eva María Pulido Méndez.

¿Consideras adecuada la selección del alumnado realizada a través de los servicios de orientación y reorientación profesional? ¿Incorpora algún valor añadido, aparte de cumplir con los requisitos de participación y niveles profesionales requeridos para las acciones formativas?

Considero que la selección de alumnos por el servicio de orientación y reorientación profesional ha sido la adecuada, al ser mayoritariamente personas menores de treinta años y mayores de cuarenta y cinco, fundamentalmente mujeres y algunos en riesgo de exclusión, grupos que tiene muy difícil su incorporación al mundo laboral y a los que se le está dando la oportunidad de adquirir una formación y realizar prácticas en empresas donde, en algunos casos, han sido contratados al finalizar los cursos.

A parte de evaluar el nivel de participación de los alumnos y los conceptos teóricos o prácticos adquiridos, se debería tener en cuenta la motivación de los alumnos, expectativas de buscar trabajo en el sector en el que se están formando y la capacidad para trabajar en grupo o dentro de un equipo de trabajo. De nada sirve que se tome como único criterio las opciones de incorporarse en el mundo laboral de los aspirantes a realizar el curso de formación, cuando ni les interesa el sector en el que se están formando ni piensan buscar trabajo en el mismo, quitando la oportunidad a otras personas que sin reunir el primer requisito sí están interesadas en trabajar.

 ¿Crees que el proceso de formación del proyecto ISLA aporta las capacidades profesionales necesarias para desenvolverse en el mundo laboral? (en relación a las aptitudes, la aplicación de conocimientos, destrezas, etc.)

En mi opinión, en este tipo de cursos en los que la mayoría de los alumnos parten de una baja formación hay que incidir más en aspectos como la capacidad de organizar el trabajo y desenvolverse dentro de un grupo, insistiendo en habilidades de comunicación y cooperación, que en la adquisición de un temario extenso de conceptos teóricos que al final no sirven de mucho, además creo que esta es la filosofía que personalmente como monitora y el resto de mis compañeros hemos adoptado a la hora de impartir la formación. Lo que se pretende es que los alumnos partan de una formación básica pero que para ellos sea clara y fácil de aplicar.

 ¿Qué tipo de actitudes y motivaciones has percibido en las personas beneficiarias durante la formación y cómo han evolucionado o han ido cambiando?

Existen grandes diferencias entre los alumnos menores de 30 años y los mayores. Los alumnos más jóvenes empezaban el curso con baja motivación, sin ganas de aprender ni establecer relaciones fuera de su círculo de conocidos. Los más mayores querían superarse a sí mismos y las expectativas de formarse eran altas. A medida que se desarrollaba el curso todos han mostrado interés por las clases, se han mostrado participativos y no les ha importado trabajar y organizarse en grupos, no han existido ni conflictos ni problemas entre ellos, por el contrario la relación por norma general entre todos ha sido muy buena.

  ¿Cuál es el grado de satisfacción general de las personas beneficiarias del ISLA en función de los objetivos que se persiguen con la formación?

El nivel de satisfacción en general ha sido alto. Creo que el hecho de que la formación se hay impartido desde una metodología teórico – práctica les ha motivado en mayor medida. El comentario general de los alumnos era que los conceptos teóricos eran claros y la parte práctica muy interesante. No olvidemos que parten de una formación baja y llegan al curso con la sensación de que no van a entender nada y sin intenciones de participar para no equivocarse y “hacer el ridículo”; sin embargo, se les ha transmitido seguridad en sí mismos al entender que estaban asimilando sin problemas la formación y el nivel de cooperación y participación ha sido muy alta.

 Además de tu función como formadora, ¿qué valor añadido aporta tu papel como empresaria del sector al alumnado de tus cursos?

En los diferentes cursos que he impartido me he sentido respetada por los alumnos, considero que para ellos es muy importante saber que su formador imparte los conocimientos teóricos desde la realidad del sector que se está tratando y desde la experiencia laboral suficiente como para saber lo que se está explicando incluso aplicarlo a la realidad. En el grupo había personas que nunca habían trabajado en el sector limpieza y otras que habían tenido alguna relación, hemos compartido experiencias y anécdotas y creo que esto ha enriquecido a los alumnos tanto a nivel personal como profesional. Es importante que nuestros futuros profesionales sean conscientes de la realidad del sector al que quieren dedicarse, o al menos para el que se están formando, de cara a que puedan decidir si deciden buscar trabajo en el mismo o lo que se pueden encontrar a la hora de trabajar para una u otra empresa.

 ¿Conoce Buenas Prácticas o experiencias exitosas que puedan servir de ejemplo para promover nuevas iniciativas?

Me consta que alguno de mis alumnos han conseguido trabajo en las empresas donde han impartido prácticas. Hasta ahora no se ha contado en determinados sectores, como en el de la limpieza, con profesionales cualificados. Son los sectores donde más trabajo se demanda y de más fácil acceso, por lo que es donde recurre una persona cuando no tiene otra opción de trabajo y en muchas ocasiones llegan a la empresa sin ningún tipo de motivación ni ganas de trabajar. Para el empresario saber que una persona cuenta con formación relacionada con el sector es signo de su interés por el trabajo a realizar y garantía de que domina unas técnicas y procedimientos que en términos de trabajo se traduce en ahorro de tiempo y satisfacción del cliente.

¿El mercado laboral está ofreciendo hoy suficientes oportunidades para el desarrollo de profesiones relacionadas con los servicios de proximidad y atención a personas en situación de dependencia?

Tanto los usuarios del servicio de ayuda a domicilio, dedicado principalmente a la atención de personas dependientes, como los profesionales o empresarios de este sector suelen confundir lo que es una empresa dedicada al sector limpieza y a la atención de personas dependientes.
En mi caso soy gerente tanto de una empresa dedicada al servicio de ayuda a domicilio como de una empresa dedicada al sector limpieza y tengo muy claro que ni los profesionales tienen la misma formación ni el trabajo a desempeñar es el mismo. En la mayoría de los casos los auxiliares de ayuda a domicilio sienten que los usuarios los tratan como empleados del hogar, además en la mayoría de las ocasiones creen que son ellos los que establecen las normas y condiciones de trabajo y, lo peor de todo, es que los responsables de las empresas lo están permitiendo. Se quejan de que destinan mucho tiempo a tareas domésticas, más propias de empleados del sector limpieza, que a las de atención personal o compañía. Hoy en día el servicio de ayuda a domicilio está dando muchas oportunidades de trabajo.

 
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